Un VPS (Servidor Privado Virtual) es como tener tu propio servidor dentro de una máquina potente: recursos garantizados, acceso root y libertad total. Pero no todos los VPS rinden igual. Esto es lo que debes mirar:
1. CPU y RAM reales
Desconfía de ofertas con "8 vCPU" sin decir el procesador. Un AMD EPYC moderno rinde el doble que un Xeon de hace 10 años. Para una web o tienda que empieza, 2 vCPU + 4 GB de RAM es el punto dulce.
2. Disco NVMe, no SSD a secas
Un NVMe Gen4 lee a 3.500 MB/s frente a 550 MB/s de un SSD normal. Tu WordPress cargará en la mitad de tiempo y Google lo premia en el posicionamiento.
3. Tráfico y Anti-DDoS incluidos
Evita planes que cobran por GB o te dejan vendido ante un ataque. El tráfico ilimitado y la protección Anti-DDoS deberían venir de serie.
4. Soporte que responda
Cuando tu tienda está caída un domingo a las 23:00, un bot no te sirve. Exige soporte humano en español con tiempos de respuesta de minutos.
Conclusión: nuestro VPS Pro (2 vCPU · 4 GB · 120 GB NVMe por $14/mes) cubre todo esto y se activa en 15 minutos.